Medir es elegir

“En las rutas nacionales 9, 7 y 8 se producen el 21% de los accidentes viales de la Argentina, lo que las lleva a liderar el trágico ranking que realiza el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi). Del estudio surge que el 7,2% de los choques suceden en la ruta 9, mientras que la 7 y la 8 comparten el segundo lugar, con el 7% del total”. Con esto arranca una vieja nota periodística titulada “Las rutas 9, 7 y 8, las más peligrosas”.6. bache

Todo parece muy claro: la ruta 9 es la más peligrosa porque allí ocurre el mayor porcentaje de choques. ¿Pero por qué considerar que ése es un buen indicador de cuán peligrosa o no es una ruta? ¿Hay otras posibilidades? Si tuviéramos una ruta de 50 km de largo en la que hay 20 choques por año, y otra de 500 km de largo en la que ocurren 30 choques, ¿es adecuado considerar a la última como la más peligrosa porque en ella hay más colisiones? Y si en una ruta por la que circulan 20 autos por día se accidentan 10, y en otra por la que circulan 2000 autos por día se accidentan 20, ¿cuál es la más peligrosa?

Más allá de este ejemplo en particular hay una discusión de fondo: si queremos medir algo, ¿qué medimos? No hay recetas correctas. Lo que hay son decisiones.

Medir implica elegir. Medimos para averiguar algo bien concreto. Tenemos un propósito cuando medimos. Esto es algo con implicaciones enormes no solo en la ciencia, sino también en muchas áreas más, como la política, la salud y la economía. Si queremos averiguar si una determinada política de salud funciona o no, debemos definir muy específicamente qué mediremos y cómo lo haremos, ya que de eso depende la información que tendremos y, por lo tanto, la conclusión a la que arribaremos.

Para seguir pensando, dejo acá un maravilloso párrafo escrito por John Sterman, matemático del MIT, tomado de la página 23 de su libro Business Dynamics (la traducción es mía):

“Antes que nada, medir es seleccionar. Nuestros sentidos y nuestros sistemas de información seleccionan solo una pequeñísima fracción de todas las experiencias posibles. Parte de esta selección es fisiológica (no podemos ver el infrarrojo ni oír el ultrasonido). Otra parte es resultado de las decisiones que tomamos. Definimos el Producto Bruto Interno (PBI) de modo que la extracción de recursos no renovables se considera como producción y no como una disminución de las reservas de capital. La atención médica y los gastos de los funerales causados por enfermedades inducidas por la contaminación aumentan el PBI, pero la producción de contaminación en sí misma no lo reduce. Puesto que los precios de la mayor parte de nuestros bienes de consumo no incluyen los costos de la disminución de los recursos o de la degradación del ambiente, estas cuestiones reciben poca atención al tomar decisiones.”

 

Referencias

– Business Dynamics: Systems thinking and modeling for a complex world. John D. Sterman. McGraw Hill, 2000.

 

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5 comentarios en “Medir es elegir

  1. “Medimos para averiguar algo bien concreto. Tenemos un propósito cuando medimos.” Si si. Y agregaría que a veces lo que medimos está “inconcientemente” apoyado en “lo que esperamos ver”; parodiando a Wittgenstein, “los límites de mi teoría son los límites de mi mundo”.

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