Chau Polio

La Polio

El 24 de octubre se conmemora el Día Mundial contra la Poliomielitis, o polio en su versión abreviada. La polio es una enfermedad provocada por un virus que ataca el sistema nervioso provocando parálisis y atrofia de músculos. El virus se contagia con mucha facilidad, lo cual explica en parte por qué a principios del siglo XX hubo varias epidemias de polio en el planeta.

Sala con pacientes con polio en

Sala con pacientes con polio en “pulmones de acero” que les permitían respirar. 1953.

En infecciones muy severas, esta enfermedad llega a provocar parálisis permanente e incluso la muerte: si se dañan los nervios que se conectan con los músculos de las piernas, la persona no puede caminar; si se afecta el diafragma, principal músculo de la respiración, la persona puede morir de asfixia.

Nuestros padres y abuelos vivieron las epidemias de polio, epidemias que generaban terror. No había cura ni se conocía cómo prevenirla. Era una lotería. Nadie sabía quién sería la próxima víctima: ¿el hijo del vecino?, ¿un chico de la escuela?, ¿mi hijo?

La vacuna

En la mayor parte del mundo ya no vemos estas epidemias de polio. ¿Por qué? ¿Qué cambió? Como pasó con otras enfermedades infecciosas, lo que dio vuelta drásticamente esta situación fue la aparición de la vacuna contra la polio. En 1954, la vacuna inyectable desarrollada por Jonas Salk comenzó a ser utilizada de manera masiva. En 1964 se sumó la vacuna oral de Albert Bruce Sabin, una vacuna de muy sencilla aplicación: unas gotitas en la boca del chico, y listo.

Número de casos de polio en el mundo. 1975 a 2015. https://en.wikipedia.org/wiki/Poliomyelitis_eradication#/media/File:Number_of_poliovirus_cases_by_year,_1975-2015.svg

Número de casos de polio en el mundo. 1975 a 2015. https://en.wikipedia.org/wiki/Poliomyelitis_eradication

Estas vacunas siguen usándose hoy para prevenir la enfermedad. Ambas son muy efectivas (aunque la protección mejora con varias dosis) y muy seguras (poquísimos efectos secundarios). Por décadas se inmunizó masivamente, pero la polio seguía haciendo estragos porque la vacunación no llegaba a todos los lugares y, al tratarse de una enfermedad tan contagiosa, bastaba un chico con polio para generar un brote epidémico en un lugar. Estaba claro que iba a hacer falta tomar medidas más fuertes para combatir este virus.

Países con polio endémica. 1988

Países con polio endémica. 1988

En 1988, comenzó un esfuerzo global para erradicar la polio del planeta. Así nació la Global Polio Eradication Iniciative (GPEI), la iniciativa de salud pública de mayor envergadura que jamás se haya hecho: la Organización Mundial de la Salud se asoció a la Fundación Rotary Internacional, los CDC, UNICEF y, actualmente, la Fundación Gates, para combatir esta enfermedad de manera conjunta y coordinada (más sobre esto en el post “Vacunación y políticas públicas” de este blog). Los efectos de este programa son maravillosos: disminuyeron un 99 % los casos de polio.

Países con polio endémica. 2015

Países con polio endémica. 2015

En la actualidad, la polio es endémica solo en Pakistán y Afganistán. La humanidad ya logró erradicar la viruela gracias a la vacunación. Queda claro, ¿no? No hay más viruela en la Tierra porque vacunamos a conciencia y con cuidado, por mucho tiempo. Ahora sí ya no es necesaria la vacuna contra la viruela, y no se da más. El desafío que sigue es erradicar la polio.

Erradicar

Estamos en un punto de inflexión. Es tentador decir “ya está, ya llegamos… ¿qué falta? ¿un par de años?”. Pero no hay que bajar los brazos. Hace tanto que no se ve polio en algunos países (el continente americano fue declarado libre de polio en 1994) que puede parecer que ya no es necesario que sigamos vacunando contra este virus. Pero estamos a un viaje en avión, de nosotros a otros países o de turistas infectados hacia los nuestros, para que se genere un nuevo brote de la enfermedad. Mientras haya un solo caso de polio en el planeta, todos los demás debemos seguir vacunando. Entonces, ¿cómo terminar esto?

Primero, debemos seguir asegurando la vacunación masiva en los países endémicos. También es necesario contrarrestar las falsas creencias de que esta vacuna ya no es necesaria en algunos lugares o de que, incluso, es dañina. Hay personas que, aun con acceso a las vacunas, se oponen a ellas porque creen, erróneamente, que son peligrosas.

Ya hay una gran noticia respecto de la erradicación de la polio: de los 3 tipos de virus que existen, el virus de polio tipo 2 ya no circula en el mundo. Ese ya fue erradicado hace un tiempo, pero nos quedan dos más.

Switch (cambio) en la vacuna

Este año (2016) vio un esfuerzo mundial sin precedentes en el avance de la lucha contra el virus de polio. El virus de polio tipo 2 ya no circula salvaje en el mundo, pero todavía “estaba” presente de otras maneras: en tubitos en los freezers de algunos laboratorios que lo usaban para investigación (o los guardaban de antes) y también, claro, en la vacuna oral Sabin.

El cambio (switch) de la OPV trivalente a la OPV bivalente

El cambio (switch) de la OPV trivalente a la OPV bivalente

La vacuna inyectable de Salk se denomina también IPV (inactivated polio vaccine) y la oral de Sabin se conoce como OPV (oral polio vaccine). La OPV es de uso más masivo porque, principalmente, es mucho más sencilla de aplicar (es por vía oral en vez de inyectable). Esto es central porque la OPV permite que los vacunadores puedan vacunar muchísimos más chicos en poco tiempo, y no dependen de la disponibilidad de agujas estériles, etc. Pero esta vacuna OPV tiene una desventaja que la IPV no tiene: está hecha de virus de polio inactivados que generan respuesta inmune pero no la enfermedad… en la gran mayoría de los casos. Con muy baja probabilidad, extremadamente baja (un caso cada millón de dosis dadas, aproximadamente), la misma OPV puede desencadenar polio porque algún virus puede quedar activo a pesar de todo o puede revertir a su versión infectiva. Esta es la vaccine-associated paralytic polio (VAPP). Este riesgo, tan bajo, es irrelevante en términos de salud pública (ojo, no a nivel de la persona afectada, por supuesto) si la vacuna se está aplicando en regiones en las que hay muchos casos de polio, ya que los beneficios a la sociedad superan ampliamente los riesgos. ¿Pero qué pasa si, como en el caso de virus de tipo 2, ya no tenemos el virus circulando pero, al tenerlo en la vacuna, podemos generar la enfermedad a partir de la misma? Esto requiere “erradicar” el virus tipo 2 de todos los demás lugares.

En un esfuerzo coordinado mundial, se estuvieron destruyendo los virus de polio tipo 2 que estaban en los laboratorios. Fueron años de rastrear cada tubo en cada lugar de cada ciudad de la mayor parte de los países del mundo. Esa fue la primera etapa. Argentina completó esta etapa a principios de 2016: se destruyeron los tubos con virus de polio de los laboratorios. La segunda fue en abril de 2016 (en Argentina fue el 29 de abril de 2016): el mundo cambió la vacuna de polio de su versión trivalente (tOPV) a la que ya no vacuna contra el tipo 2 (bOPV). En este tipo de acciones, es esencial la coordinación mundial: si unos países empiezan antes que otros, el virus puede migrar desde aquellos en los que todavía está, a los que ya lo eliminaron. 

Ahora sí. Si hicimos las cosas bien, además de la viruela ya erradicamos, como humanidad, el virus tipo 2 de polio. Ya no está circulando salvaje, ni está en laboratorios ni está en la vacuna. Falta eliminar dos más, el tipo 1 y el tipo 3. Estamos cerca pero, si nos descuidamos ahora, los casos podrían volver a aumentar.

Estamos a muy muy poco de erradicar la polio del planeta. ¿No es emocionante? Esto se está logrando gracias a las vacunas, a muchísimo dinero aportado por varios organismos y fundaciones, y a muchas personas profesionales y voluntarias que siguen yendo, aldea por aldea, a vacunar a los chicos. Pero, principalmente, se logró gracias a que, más allá de los conflictos civiles e internacionales, como humanidad logramos abordar algunos problemas de un modo que trasciende las fronteras. 

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7 comentarios en “Chau Polio

  1. Excelente!
    Es oportuno recordar que Asociación Nacional de Quiropráctica de los Estados Unidos, en plena epidemia de los años 50, se opuso públicamente a la vacuna de Salk y propusieron reemplazarla con “maniobras quiroprácticas”. Querían reemplazar matar a virus por masajes mágicos.
    También estamos por celebrar el último caso de viruela (26 de Octubre de 1977).

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  2. Excelente. Como siempre, no solo transmitís conocimiento sino el mensaje de que trabajando todos juntos, y con políticas basadas en evidencia, se pueden lograr cosas geniales. Es increíble que todos estos escollos fueran superados por la humanidad hace tan poco y ni siquiera sean parte del saber general. Quiero decir que, si lo fueran, no existiría ni un solo escéptico.

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  3. Pingback: Vacunas: un tema en el que no hay polémica | Cómo Sabemos

  4. Gracias Guadalupe, muy interesante quiero ser optimista, pero viendo la realidad de como vacunar de manera masiva las areas infectadas ahi en el norte oeste de Pakistan y del lado fronterizo en Afganistan, conociendo el caso de como han asesinado a las personas que en mas de una oportunidad se arriesgaron a vacunar a la gente, ademas de tener que luchar con las mentiras que le ponen en la cabeza los talibanes a los pobladores o tribus o clanes locales, en fin tengo casi 70 años espero poder verlo 🙂 y celebrarlo.

    Con respecto a la foto de mas arriba y que mencionas como pulmones de acero, no se si has llegado a ver alguno en funcionamiento, hace varias decadas que no piso Argentina (1981), pero en los fines de la decada del sesenta y comienzos del setenta habia varios en uso en dos salas del Hospital Muñiz, y recuerdo hasta un paciente de nombre Teresita que estaba en una cama oscilante, tantos años y tengo esas imajenes de la polio bien presente, ademas de tener un cuñado afectado en una de sus piernas.

    Bueno mucha suerte Raul (perdon los acentos y si hay algun horror o error)

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    • Muchas gracias, Raúl, por compartir tus recuerdos de cuando la polio era más frecuente, antes de que lográramos controlarla en nuestra región gracias a la vacunación. Muy movilizador tu comentario.
      Como bien mencionás, la compleja situación social de Pakistán y Afganistán vuelve muy difícil llevar adelante una buena vacunación masiva. Yo también espero poder llegar a festejar la erradicación de la polio. Veremos. Conservemos el optimismo y, en la medida de lo posible, intentemos aportar nuestros granitos de arena.
      Saludos

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