No, la teoría de la evolución de Darwin no está en jaque

Una de las muchas cosas bonitas de la ciencia es que sus afirmaciones se basan en evidencias que, gracias a nuestra creatividad e imaginación, logramos interpretar para darles sentido. Estas ideas creadas por nuestros cerebros pueden ser muy simples o muy complejas pero siempre, siempre, deben estar construidas sobre un andamiaje de evidencias bien concretas. Esto, de por sí, diferencia a la ciencia de otras disciplinas. En ciencia, si una afirmación no está sostenida por evidencias, no la consideramos válida. Punto. Ahí entran las hipótesis no comprobadas, las opiniones, o las intuiciones que uno pueda tener.

Una de las más maravillosas ideas teóricas generadas a partir de evidencias es la Teoría de la Evolución. Ya discutimos acá que la palabra teoría no significa lo mismo en ciencia y en el lenguaje de todos los días. También hablamos ya acerca de la Teoría de la Evolución.

¡Qué sorpresa la nuestra cuando vimos que esta Teoría aparentemente estaba “en jaque”! El portal de Divulgación y Noticias Universitarias “Argentina Investiga” publicó una breve nota titulada “La teoría del a evolución de Darwin, en jaque“: Sigue leyendo

Dinosaurios escritos en las rocas

Diego Pol y el fémur del titanosaurio que descubrió

Diego Pol y el fémur del titanosaurio que descubrió junto a su equipo.

Diego Pol cuenta aquí su camino como paleontólogo. Diego es un gran científico argentino que viajó por todo el mundo encontrando y estudiando fósiles, y que ahora trabaja en la Patagonia, en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio en Chubut, Argentina.

En esta charla TEDx Río de la Plata, evidencia algo que decimos muchas veces: observar es mucho más que ir por ahí y ver algo. En ciencia, uno observa con un propósito, uno tiene todo un conocimiento detrás sin el cual quizás las cosas pasarían inadvertidas, uno observa pensando.

Te vamos a extrañar, Oliver

La palabra favorita de la neurología es “déficit”

Estas son las primeras palabras del libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” escrito por Oliver Sacks. Este libro fue el primero que leí de él, hace ya 20 años. En ése y en todos sus otros libros, Sacks hizo más grande nuestro mundo: con gran claridad nos contó acerca de tremendos problemas neurológicos y así pudimos aprender cómo funciona el cerebro. Una capacidad que falta, un “déficit”, implica un cerebro roto.

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Dr. Oliver Sacks (9/7/1933 – 30/8/2015). “Y, más que nada, he sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta y eso, por sí solo, ha sido un enorme privilegio y una aventura”

Hasta acá, Sacks parece un divulgador como tantos otros. Una escritura fluída, correcta, interesante y clara. Pero Oliver es para muchos de nosotros algo más, y es esa cosita extra la que lo pone en el selecto grupo de los más grandes divulgadores de la ciencia como Carl Sagan o Stephen Jay Gould. Aun delante de enfermedades y trastornos del cerebro muy interesantes desde el punto de vista médico o biológico, porque justamente nos permiten entender más acerca de cómo funciona ese increíblemente complejo órgano, Oliver nunca olvidó que antes que todo estaba la persona, el paciente que sufría ese problema. La humanidad con la que fue capaz de retratar la vida de estas personas es lo que creo que lo distingue de otros divulgadores que académicamente hablando son tan buenos como él o incluso mejores. Sigue leyendo

Duelo de titanes: Camillo Golgi vs. Santiago Ramón y Cajal

En la ciencia, los caminos no suelen ser directos y sin escollos. Muchas veces las observaciones son difíciles de realizar, los experimentos dan resultados distintos al ser repetidos y, como si esto fuera poco, los científicos no necesariamente interpretan lo mismo ante las mismas evidencias, lo que provoca a veces luchas tremendas.

Camillo Golgi

Camillo Golgi

Una de estas fuertes “diferencias de opinión” ocurrió a fines del siglo XIX entre el italiano Camillo Golgi (sí, el del aparato de Golgi, si es que te suena el nombre) y el español Santiago Ramón y Cajal. Brillantes ambos, pensaban algo absolutamente opuesto respecto de una pregunta de vida o muerte: ¿cómo es la estructura del sistema nervioso?

En esa época se sabía muy poco del sistema nervioso y tampoco se disponía de muchas técnicas que permitieran investigarlo tanto estructural como funcionalmente. Sigue leyendo

El “Señor Fotosíntesis” y el misterio del Camino del Carbono

0- photosynthesisTodos los seres vivos necesitamos energía para llevar adelante los procesos internos que nos mantienen vivos. Esa energía casi siempre se obtiene a partir de la glucosa, que es un tipo de azúcar. ¿De dónde proviene esa glucosa? Los animales la obtenemos de nuestros alimentos, que son (o fueron) otros animales o plantas.

¿Y de dónde obtienen la glucosa las plantas? Las plantas no comen: construyen su propia glucosa a partir de la energía del sol, el agua, y el dióxido de carbono del aire, mediante un proceso llamado fotosíntesis. Quiere decir que cuando comemos un bife, estamos comiendo glucosa que la vaca incorporó cuando comió pasto, y ese pasto la fabricó a su vez por fotosíntesis. De este proceso depende entonces toda la vida del planeta.

Que los átomos de carbono de la glucosa provienen del dióxido de carbono del aire es bastante evidente. Lo que no es tan evidente es qué camino siguen en esa transformación. ¿Cómo llegamos a saber cuál es el camino que sigue el carbono entre que es dióxido de carbono y llega a ser glucosa? Aquí veremos la historia del descubrimiento de este camino, y de los exploradores que lo recorrieron por primera vez: Melvin Calvin y sus colaboradores. Sigue leyendo

El lenguaje de las neuronas

Somos células. Muchas pero muchas de estas cositas pequeñas y vivas, organizadas de manera tal que generan un organismo enorme y complejo como somos cada uno de nosotros. Algunas de nuestras células son células de piel, otras de riñón, otras son glóbulos rojos, otras fabrican hormonas, y así. ¿Pero cómo sabe cada una de estas células qué debe hacer y cuándo debe hacerlo? ¿Cómo se comunican entre sí para enterarse de lo que pasa en otro lugar del cuerpo y actuar en consecuencia? ¿Cómo hace ese organismo hecho de millones y millones de unidades independientes para decodificar lo que ocurre fuera de sí mismo, procesar toda esa información, conectarla con lo que pasa dentro de sí mismo, y generar una respuesta adecuada?

Neurona teñida con un colorante fluorescente (microscopio confocal).

Neurona teñida con un colorante fluorescente (microscopio confocal).

Esa conexión ocurre en gran parte gracias a que tenemos un sistema nervioso que es capaz de sensar lo que ocurre afuera y también lo que ocurre adentro nuestro, puede integrar todo eso y controlar nuestros órganos para que hagan lo que tienen que hacer en la medida y momento adecuados. Las células que forman parte del sistema nervioso, las neuronas, son muy especiales: tienen que poder comunicarse entre sí para poder entre todas ejercer esa función de comunicación en el organismo entero.

¿Cómo logran comunicarse las neuronas? ¿Cómo sabemos hoy cómo es que lo logran? Esta es la historia de un hombre y de un experimento increíble que destronó la hipótesis de moda y marcó el rumbo que permitió dilucidar mucho de lo que hoy sabemos acerca de cómo funciona el sistema nervioso. Ese hombre era Otto Loewi, y aquí lo presentamos.

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